Psicogerontología en Región Metropolitana, Sector Oriente

Vector

Servicios

Vector
Chile es el país con mayor esperanza de vida de América Latina (80,5 años. FUENTE: OMS, 2016), lo que se traduce en una necesidad real por entregar una atención de calidad a los adultos mayores en el presente.

Desde la Gerontología y -particularmente- desde la Psicología, son múltiples los aportes y beneficios en la atención de las principales afecciones y dificultades que experimentan los adultos mayores, con el objetivo de promover su calidad de vida y bienestar subjetivo.

Las principales patologías y problemáticas que suele enfrentar el adulto mayor, así como su entorno más cercano, y que pueden ser abordadas desde la Psicogerontología, son:

  • Estimulación cognitiva: la memoria está estrechamente relacionada con la percepción, la atención, la imaginación y por supuesto con el ánimo, la fatiga y el interés. Su adecuado funcionamiento es condición esencial para la autonomía e independencia, por lo que su estimulación y entrenamiento constituyen factores protectores para prevenir o desacelerar el deterioro cognitivo y fortalecer una actitud positiva que permita mantener o reactivar una vida cotidiana lo más normal y placentera posible.

  • Depresión: la depresión en las personas mayores suele manifestarse como tristeza intensa, dificultad para experimentar placer, decaimiento, dolor, derrota, ideas de culpa o infelicidad. Es un síndrome que afecta principalmente la capacidad afectiva, pero también la forma de pensar, la actividad motora y los ritmos biológicos, tales como el sueño, el apetito y la energía vital, incidiendo también en la disposición a vincularse con otros. En la mayoría de los casos, existe una base biológica que la determina y su sintomatología puede afectar seriamente la calidad de vida, lo que puede agravarse por la presencia de otros síndromes geriátricos. Su tratamiento requiere de un enfoque centrado en el adulto mayor y acorde a las necesidades de cada persona.

  • Demencias: la demencia es una pérdida de la función cerebral que ocurre a causa de ciertas enfermedades. Afecta la percepción, la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio, el comportamiento y más profundamente la personalidad. Entre las enfermedades más reconocidas se encuentran las de Alzheimer y Parkinson, existiendo muchas otras, que pueden clasificarse como reversibles, irreversibles y tratables. En todas ellas, es común la afectación conductual en la persona que la padece y su complejo abordaje en la intimidad del hogar, por lo que es fundamental contar con asesoría calificada que permita un manejo adecuado de la sintomatología a la base de cada cuadro, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y la de quienes conviven en su entorno.

  • Duelo: los duelos comprenden todos aquellos cambios y pérdidas que se experimentan a lo largo de la vida. Particularmente en la vejez, estas se ven incrementadas, requiriendo un mayor esfuerzo psíquico para su correcta elaboración. Entre los duelos más comunes en la vejez, se encuentran: el duelo por pérdida/distancia de un ser querido, duelo del cuerpo o por enfermedad, síndrome del nido vacío (abandono del hogar, por parte de los hijos) y el duelo por jubilación. Su abordaje adecuado y a tiempo, puede evitar que se configure un cuadro clínico de mayor complejidad, permitiendo que la persona se contacte con las potencialidades y oportunidades que tiene en el presente, otorgándole un nuevo significado a la pérdida que lo afecta o el nuevo escenario que le toca vivir, incrementando su calidad de vida, su sensación de bienestar y la de quienes le rodean.

  • Alivio del dolor, estrés y ansiedad ante la enfermedad: la idea de la muerte es culturalmente concebida como un castigo y, por ende, como una condena al sufrimiento. Las personas que presentan enfermedades terminales, síndromes geriátricos y/o enfermedades crónicas avanzadas, suelen contactarse con la posibilidad de morir, de manera negativa, aumentando su dolor emocional, negándolo y volviéndose irascibles consigo mismos o con su entorno. Esto incrementa su dolor, estrés, sentimiento de abandono y menoscaba gravemente su calidad de vida durante su última etapa en este mundo. Una adecuada contención y acompañamiento - para ella y su familia - pueden favorecer un sentimiento de paz con la propia vida y la muerte, el cierre de procesos inconclusos y alcanzar un buen morir.

  • Acompañamiento a cuidadoras/os y familiares: convivir, acompañar y/o cuidar a un ser querido es complejo y estresante, existe una preocupación permanente, se afecta la rutina y los espacios que anteriormente se dedicaban a uno mismo, se resienten. Suelen existir sentimientos ambivalentes (amor/rabia; desinterés/culpa), especialmente cuando a quien recordamos de una forma, ya no parece ser quien fue, por lo que nadie se encuentra preparado instrumental y emocionalmente para hacerlo. La sobrecarga es consecuencia de que las demandas exceden los recursos presentes en quien cuida, por lo que es imprescindible contar con asesoría especializada para desarrollar herramientas que permitan mejorar la calidad de vida de quien se encuentra en situación de dependencia, fortalecer el estado psicoemocional de quien/es cuida/n y favorecer la sintonía afectiva entre quien recibe los cuidados y su entorno más significativo.

Mi trabajo en Psicología Adulto Mayor - Pablo Jofré Fuentes es la responsabilidad asumida frente a mis pacientes y sus familias. Estoy disponible en el Sector Oriente de la Región Metropolitana para brindarle la atención que usted requiere.


Psicología Adulto Mayor - Pablo Jofré Fuentes destacado 2